sábado, abril 20

jueves, febrero 24

Por la vuelta...



Hola, Hola, Hola, Holaaaaaa!!!!!!!!! Despues de dos años, vuelvo a mostrarme en mi humilde blog (gracias al nieto). Les puse esta foto, y les comento, que este verano fue distinto para mi. Pese a que estoy con las resoluciones de la operación.

Diez días estube en Córdoba, en lo de mi sobrina, y otra semana Villa Gesell recibió a una suegra con su nuera y su nieta, todos se quedaron admirados en la posada en la que estabamos, de como una suegra va con la nuera Y LO PASAMOS RE BIEN.

No he guardado la valija, porque si se me presenta un paseo con algún grupo, no lo dudo y voy volando. Gracias a Dios, pude arrancar, porque no tenía desición de enfrentarme sola a un viaje sin mi marido.

Esto me da energía para seguir en el blog, y volver a empezar. Quiero nombrar, a mis antiguas seguidoras: Anita, Ivana Karina, Alma, Tía Elsa, la Colo, Abuela Ciber y cuantas mas que no me acuerdo...

Fue mi presentación, esperemos que arranque bien... Dios las bendiga a todas y hasta el próximo post...

Anird Nájela. 25 de Febrero de 2011

martes, febrero 23


Lo que soñó Jimena…

Me encontré en la ruta con Mauro, estaba vestido de negro, pero sin guantes, y tenia la moto. Yo le dije si me dejaba manejar, y el me dijo que si, al tiempo que me prestaba el casco pero yo no me lo puse. Subimos a la moto y fuimos por la ruta a toda velocidad. Mi pelo estaba suelto y volaba al viento. Llegamos a Mar del Plata y nos casamos, y después allá, abuela, fuimos a tomar la leche.

Este fue un sueño que tuvo Jimena en Marzo de 1999, después de unas vacaciones en Alfar, Mar del Plata. Aunque parezca mentira, es cierto, porque era un compañerito del jardín que le encantaba. Hoy pasaron ya 10 años y es Jimena la que lo paso en la computadora. ( y Mauro, donde estará? )

PD: aunque parezca mentira, son las palabras que ella me iba diciendo, y yo las anotaba.

23/02/2010 Anird.

lunes, diciembre 21

Negrita recuerda.




Allá por el taitanto, nació
Negrita, en una humilde casa de madera frente al Maldonado, casa como otras tantas casas de esa entonces despoblada Ciudadela. Fue muy bien recibida por sus hermanitos, una nena y un varón. Ella lo percibía porque iba creciendo con buen apetito alegre y juguetona...
Su madre comenzó a trabajar a los pocos meses de haber nacido ella, colaborando así para el progreso de la familia, quedando negrita al cuidado de sus hermanos. Con su llegada, sus padres trajeron música a la casa.
¡¡¡¡Compraron “la radio”!!! … Era una radio grandota con la cual la familia se entretenía escuchando música y oyendo los radioteatros de ese entonces. Oía a sus padres nombrar mucho Chispazos de Tradición que ojalá a mas de uno les traiga recuerdos. Sus padres eran italianos pero gustaban mucho de la música criolla, y más de una vez se le oía canturrear a Don Antonino algunos tangos. La radio era un aparato de casi un metro de altura, con un mueble lustrado y hermoso, que era la curiosidad de las visitas.
Los mediodías, la casa de Negrita se alegraba con las audiciones Iberoamericanas, de ahí que le gustase a ella la música hispana, y en especial la flamenca. Vivieron en esa casa poco más de dos años. En el transcurso de ese tiempo la zona del Maldonado sufrió otra inundación.
Sus padres, alertados por una anterior, compraron un lote del otro lado del arroyo, pasando “la Gaona”, cerca del chalé de Rosas perteneciente a los Solari.
Ahí construyeron la nueva casa; ésta era de material... A los quince días de la mudanza, la familia se agranda y se alegra nuevamente con la llegada de una nueva niña, la hermana menor de Negrita. Era una casa con galería y un patio de floreadas baldosas. Negrita recuerda el silbato de la Tewuar, una gran fábrica textil que daba la hora a las seis de la mañana, luego a las once y por la tarde a las cinco, hora de tomar la leche…
Tiene muchos recuerdos Negrita, sus recuerdos tienen ruidos, sabores y olores; olor del pan tostado por las mañanas; el color dorado de la manteca que se derretía con el calorcito de las brazas al mezclarse con el azúcar que era espolvoreada sobre ella.
Negrita,glotona, quedaba extasiada ante esa ceremonia, ávida de degustar esa delicia.
Recuerda a un personaje que muchos de Ciudadela recordarán aún: “Juan de la vaca”, así le decían. Juan, por las mañanas se anunciaba con el sonar de los cencerros de sus animales; vacas de blancas ubres de las cuales saldría la leche tibia y espumante,que las vecinassalían a comprar, con sus hervidores en mano, leche que dejada al sereno de la noche, ofrecía por la mañana una capa de sustanciosa mantequilla.



A la rueda rueda
de pan y manteca,
Recuerdo de niña
glotona y traviesa


A la rueda, rueda
rueda del camión
Para que los niños
canten con amor.


Ahora Negrita se encierra en el cofre de los recuerdos, con sus olores, olores del tiempo, dejando en libertad a la mujer de hoy para volver en otro momento y seguir recordando…




Anird Nájela, 22/04/93.

domingo, noviembre 29

Sentires de vida


Llueve... los vidrios de la ventana me dejan ver el jazminero que tengo en el patio. Quede encimismada observando sus flores blancas, las que perfuman mi casa. Siempre que lo veo me hace recordar a mi padre cuando venía a visitarnos que uno de sus trabajos era con sus manos rugosas eliminar las hojas secas o con pulgones; esto también me lo enseñó mi marido, que me explicaba como podar sin dañar la planta, que me enseñó a usar la pala en la tierra para dar aire a las raíces y rejuvenecerlas. Mi jazminero tiene treinta y cuatro años, treinta y cuatro años que nos acompaña con sus flores blancas todos los fines de primavera. Mi hijo mayor tiene un jazminero enorme, hermoso, que se lo podaba su padre y el dice lo mismo que yo, que ve el jazminero y lo recuerda...

26/11/09


Grito de paz

Hermoso sortilegio, comida de todo momento,
ver las plantas, sus flores, ¡imaginar sus raíces!
ver un ave y oir su canto, grito de alegría,
alegría de libertad.

Ver los campos; trabajo, angustias, pan...
Una casa a lo lejos, una chimenea humiando, cocina, acojo, hogar...

Poder montar un caballo y ¡galopar galopar!...
abrir los pulmones al viento y gritar y gritar...
roja la cara de sangre de disfrutar...
Grito grande de alegría; ¡soy libre, soy libre!...
Gracias mi Dios por esta paz...





"Al que sueña nunca le faltará pan"

"El que ofrece sus sueños a los demás,
se los devuelve a Dios"

"Soñar no es delirar,
sino es disfrutar las cosas de la vida"



3/11/85 Anird